Plantas Sagradas y Salud Mental en Latinoamérica

Por Oscar Espin
Antropólogo social / Pertenece al programa de Maestría en Salud Mental Pública de la Universidad Nacional Autónoma de México.

¿Plantas sagradas o psicodélicos?

En todo el mundo existe una gran distribución de plantas, hongos y animales que contienen sustancias con efectos psicoactivos que generan modificaciones en la percepción: visiones, agudeza auditiva y olfativa, que pueden ir acompañadas de estados emotivos que hacen que el individuo tenga una sensación de iluminación o que se encuentra en el proceso de trascendencia.

La gran mayoría de este tipo de plantas se han conceptualizado como “alucinógenos” conocidas también como “psiquedelicos” -reveladores de la mente- o como “enteógenos” -que revelan la divinidad que está en ti -(Samorini,2001).

El continente americano es la región del mundo dónde se encuentra la mayor variedad de plantas sagradas relacionadas con el desarrollo cultural de la vida de sus pueblos originarios.

México es el país que tiene la diversidad más grande de plantas sagradas debido a que sus grupos indígenas tienen una relación mágico – religiosa con ellas. Tal es el caso del peyote con algunos grupos indígenas del norte del país, como los Wixárikas. Asimismo, se tiene conocimiento que los hongos alucinógenos que los aztecas llamaban “Teonanacatl”, presentan una variedad que asciende a casi 24 especies en todo el sur del país. El uso de la ska pastora – salvia divinorum- como planta para adivinar en Oaxaca, además del “Ololiuhqui” y algunos tipos de Datura, como es el “toloache” y el “floripondio”. (Hofmann &Schultes, 1983)

Después de México, la zona con mayor diversidad de flora psicoactiva ligado a los significados mágicos y religiosos se encuentra en diversos países de América del Sur. Bolivia y Perú, por ejemplo, utilizan el cactus San Pedro, base de una bebida llamada Cimora, la que es utilizada en contextos ceremoniales donde la persona que lo ingiere, tiene visiones de tipo religiosas. Así como la hoja de coca, que es utilizada para fines rituales entre el hombre y la naturaleza, también para inducir trances ceremoniales y atacar el mal de altura o soroche.

Ayahuasca, Yagé o Caapi es la planta sagrada más importante de América del sur y dependiendo de la región en que se localice adopta un nombre distinto, se encuentra en las áreas tropicales y subtropicales de la Amazonia – Perú, Ecuador, Bolivia, Brasil, Colombia y Venezuela. Después de mezclar dos lianas -ayahuasca y chacruna- se ingiere la bebida en un contexto ceremonial, siempre acompañado de un guía. El uso de la Ayahuasca para los grupos indígenas de la amazonia, es visto como “un medio para liberar el alma de su confinamiento corporal, para que viaje libremente fuera del cuerpo y regresé a él a voluntad […] el alma liberada, transita de la realidad cotidiana a un mundo maravilloso, que al momento se considera real, en el que puede comunicarse con sus antepasados” (Hofmman & Schultes,1983)

Las plantas sagradas tienen una serie de fenómenos que giran en torno a su uso ritual y medicinal, además de ser vistas como portadoras de un lazo con la esfera de lo sagrado, a través de estados alterados de conciencia mediante la figura de un “chaman”, brujo, curandero, médium, o por la propia ingesta realizada por un individuo común.

Lo sacralidad de las cosas, tienen que ver con actos, situaciones o lugares, cargadas de ser, es decir, sitúa lo sagrado en el centro de la experiencia religiosa, en la que se hacen presentes Hierofanías, las que muestran visiones de objetos o situaciones cargadas de significado para el individuo (Eliade, 1998).

¿De qué manera se relacionan las plantas sagradas con la salud mental?

En el inicio del estudio de las plantas sagradas, se comenzaron a clasificar como psicodélicos clásicos a la psilocibina, mezcalina y ergotamina, esta categorización fue de gran ayuda para la psiquiatría y neurociencia en las décadas de 1950 y 1960, contribuyendo a la aparición de la neurociencia molecular además de sentar las bases neurobiológicas de los trastornos psicológicos y psicofarmacología (Johnson et al, 2018)

En los primeros estudios, se demostró que los individuos al consumir psicodélicos clásicos, viven experiencias místicas, que son experiencias subjetivas muy parecidas a las reportadas en diferentes culturas y religiones, las que involucran un fuerte sentido de unidad.

Fue el uso recreativo de los psicodélicos clásicos y su asociación con la contracultura, lo que provocó, el fin de la investigación humana con los psicodélicos clásicos a principios de los años setenta, en el continente americano.

Datos epidemiológicos han sugerido la posibilidad de que el uso no psicológico de psicodélicos clásicos se asocie con una salud mental positiva y resultados prosociales, aunque está claro que algunos individuos son perjudicados por estas sustancias cuando no se tiene una supervisión en el lugar (EMCDA , 2016)

Actualmente existe la posibilidad de que algunos de los problemas de salud mental más comunes puedan ser atendidos mediante el uso de psilocibina para tratar la depresión (Carhart-Harris et al., 2016). y psicodélicos sintéticos como el MDMA para tratar el estrés postraumático (Barone et al, 2019).

Recientemente han sido publicados estudios que abordan la eficacia del uso de psicodélicos clásicos como la psilocibina, mezcalina así como LSD, los que dan cuenta que suministrando pequeñas cantidades pueden mejorar la salud mental y la creatividad de quienes los consumen (Anderson et al, 2018)

Los estudios de neuroimagen sugieren los mecanismos neurobiológicos de los psicodélicos clásicos, ampliando nuestra comprensión de cómo funciona nuestro cerebro, el sistema serotoninérgico, así como da cuenta de las bases neurobiológicas de la conciencia.

La conexión existente entre las plantas sagradas y la salud mental se da mediante los estudios clínicos sobre las funciones de la red cerebral, la psicofarmacología, estudios epidemiológicos, la terapéutica con psicodélicos y las experiencias místicas. Las líneas de investigación mencionadas sugieren que los psicodélicos clásicos podrían tener un gran potencial como terapéutica y como herramientas para investigar experiencias místicas, las funciones del cerebro y del comportamiento en general (De Gregorio et al, 2018)

Lo anterior pone en la mesa la discusión sobre el contexto y modelos de sociedad en el que se puede tener acceso a este tipo de tratamiento cuando en la mayoría de los países del mundo la política internacional prohibicionista niega esa posibilidad.

¿Y la salud mental?

La Organización Mundial de la Salud, hace referencia a la salud mental como “el estado de bienestar que permite a los individuos realizar sus habilidades, afrontar el estrés normal de la vida y trabajar de manera productiva al hacer una contribución significativa a sus comunidades” (OMS,2004)

La promoción de la salud mental consiste en involucrar tanto a la comunidad como al sector privado, instituciones de investigación, profesionales de la salud mental, tomadores de decisiones, elaboradores de políticas públicas, así como a las personas que padecen algún trastorno mental y sus familiares (WHO,2013).

Promover la salud mental, el estado de bienestar, así como la prevención y el tratamiento en el abuso en el consumo de sustancias, forman parte integral de la Agenda del Desarrollo Sustentable 2030, adoptada por la Asamblea General de las Naciones Unidas (UN,2015).

Las políticas públicas de salud mental se encuentran en desarrollo, por lo que se tiene que tomar en cuenta que no todos los países de Latinoamérica cuentan con un sistema de salud con una cobertura total en la atención a trastornos de salud mental. Además, cada uno de los países de Latinoamérica, tiene un sistema de leyes con restricciones especificas en el cultivo, transportación y consumo de sustancias, en las que se incorporan las plantas sagradas: peyote, ayahuasca, hongos psilocibe, hoja de coca, cactus de san pedro, salvia divinorum, por mencionar las de uso más comunes en la región.

Dado que la prohibición de drogas se ha caracterizado desde sus inicios por desarrollarse de manera colonial, al imponer un sistema de creencias frente a otras culturas, no considerando la multiplicidad de usos tradicionales de las plantas sagradas – psicodélicos-, esta postura ha producido consecuencias a nivel político, económico y social, afectando la practicas culturales de los grupos originarios.

Recientemente, la Junta Ejecutiva de las Naciones Unidas realizó un posicionamiento sobre descriminalizar la posesión y el uso de todas las drogas, con el objetivo de solicitar cambios en las leyes, políticas y prácticas que amenazan la salud y los derechos humanos de las personas (UN,2019).

Estar de acuerdo con el paradigma propuesto en salud mental, sugiere aceptar el reconocimiento de derechos culturales y consuetudinarios de grupos originarios y minorías étnicas en el consumo de sustancias ya que están viviendo un gran impacto en la sabiduría ritual, religiosa y medicinal en el uso de las plantas sagradas.

No se puede tener salud mental si se está expuesto a la criminalización, al estigma y a la discriminación por el uso cultural de las plantas sagradas.

 


Referencias

Anderson T, Petrankerz R, Rosenbaum D, Weissman C, Williams A, Huis, K, Hapkes E, (2018). Microdosing psychedelics:personality, mental health and creativity, differences in microdosers. Journal of Psychopharmacology.

Barone W. Beck j & Mitsunaga-Whitten. (2019). Perceived benefits of MDMA – Assiste psychotherapy beyond symptom reduction: qualittaive follow -uo study of a clinical trial for individual with treatment- resistan PTSD. Journal of Psychoactive Drugs. 2019 March 8. Doi:10.1080/02791072.2019.1580805

Carhart-Harris, R. L., Bolstridge, M., Rucker, J., Day, C. M., Erritzoe, D., Kaelen, M., et al. (2016). Psilocybin with psychological support for treatment-resistant depression: An open-label feasibility study. The Lancet Psychiatry, 3(7), 619-627. doi:10.1016/S2215-0366(16)30065-7

De Gregorio, Enns, Nuñez, Posa & Gobbi. (2018). D-Lysergic acid diethylamide, psilocybin and other classic hallucinogens: Mechanism of action and potential therapeutic applications in modo disorders. Progress in Brain Research. Elsevier

Eliade Mircea (1998). Sagrado y profano. Barcelona, Paidos.

European Monitoring Centre for Drugs and Drug Addiction. (2016). European Drug Report 2016: Trends and Developments. Publications Office of the European Union, Luxembourgp

Johnson, MW, Hendricks,PS, Barret FS, Griffiths,RR. (2018). Classic psychedelics: An integrative review of epidemiology, therapeutics, mystical experience, and brain network function. Pharmacology & Therapeutics Journal, December 4, 2018.
Samorini,G. (2001). Los alucinógenos en el mito. La Liebre de Marzo. Barcelona

Schultes R.E & Hofmann A. (1983). Plantas de los dioses: Orígenes del uso de los alucinogenos. Fonde de Cultura Económica. México

Organización Mundial de la Salud. (2004). Invertir en salud mental. Ginebra. Suiza.

United Nations (2015) Transforming our world: The 2030 agenda of sustainable development. Geneve. Switzerland

World Health Organization (2013). Investing in mental health: Evidence for action. Geneve,Switzerland.

Add a Comment

Your email address will not be published. Required fields are marked *